Las Cicatrices del Mundo es un manual básico de rol que presenta un universo de fantasía medieval oscura y terror sobrenatural, donde la humanidad sobrevive en un planeta desgarrado por la ira de deidades esclavistas confinadas tras una barrera espiritual. El libro ofrece un sistema completo que utiliza dados de 8, 10, 12 y 100 caras, centrándose en la gestión de energías peligrosas como la geomancia o la umbramancia, y en la herencia de las "ascendencias" o linajes purasangre y mestizos que definen a los habitantes del Mundo Quebrado. Es una compra imprescindible por su imponente apartado artístico realizado con técnicas tradicionales de lápiz y carbón, y por su enfoque en un rol "a la antigua usanza" pero con mecánicas modernas, destacando los pilares de este manual: Un extenso lore de 400 páginas, que detalla la historia desde el cataclismo de los Hummeth hasta la actual fragilidad de la barrera entre el mundo real y el espiritual; Siete ramas de hechicería diferenciadas, incluyendo artes permitidas como la piromancia y oscuras prohibiciones como la nigromancia, todas ellas tratadas como poderes volátiles que desafían las leyes de la existencia; Un sistema de ascendencias basado en la genética divina, donde los personajes pueden ser purasangres ligados a antiguas estirpes o mestizos cuyo origen se ha diluido tras siglos de guerras celestiales; Un bestiario de entes enloquecidos, compuesto por criaturas del plano espectral que intentan materializarse en la realidad a través de las "cicatrices" o fisuras del mundo; y Una estética visual opresiva y coherente, gracias a la colaboración de artistas como Álvaro Barros y David Agundo, que logran transmitir la falta de piedad de un entorno donde la luz del Vigilante es la única guía en la derrota.