Color Flush es un juego de cartas de ritmo rápido donde 3–6 jugadores (a partir de 7 años) compiten por ser los primeros en tener todas las cartas de su mano del mismo color. La gracia está en que las cartas son bifaz: cada lado muestra un color diferente, pero sólo puedes ver una cara a la vez, lo que añade tensión y faroleo. En cada turno puedes voltear, robar o intercambiar cartas, fomentando interacción y risas en partidas ágiles de apenas 15 minutos. Fácil de aprender, ideal para reuniones familiares o como filler entre juegos.